domingo, 10 de marzo de 2013

Los Amantes Pasajeros

Almodóvar vuelve a sus inicios de la movida madrileña con este filme surrealista y, ante todo, desternillante que mezcla momentos de humor con otros algo dramáticos sazonados con arrebatos de pluma. 

Al comienzo se nos muestra a un Antonio Banderas de operario aeroportuario, gracioso pero algo sobreactuado, junto a una Penélope Cruz embarazada, caracterizada como conductora de carga-maletas y con una intervención breve y sosa. Además de estos cameos hollywoodienses, aparecerá mas tarde Paz Vega ejerciendo de trastornada mental de forma bastante insulsa a mi parecer.

Ya en el interior del avión aparecerán los verdaderos protagonistas, nexos de unión de la historia, como son los increíbles y plumiferos azafatos caracterizados por Javier Cámara, Raul Arévalo y, a todos ojos mejor intérprete de la película junto con Lola Dueñas, Carlos Areces. Durante el accidentado vuelo, alargado por  la imposibilidad de aterrizar debido a una avería, ocurrirán surrealistas aventuras marcadas por el sexo, los celos, las infidelidades, la mezcla entre tendencias sexuales, el drama y la crítica política.

La escena del baile de los tres azafatos es la parte mas divertida de la película donde se ve a los protagonistas realizando una coreografía con gran carga homosexual para distraer a los pasajeros. Bromas aparte, la película girará entorno al sexo y la experimentación viéndose, aunque no explícitas, escenas sexuales tanto de corte heterosexual como homosexual.

La película tiene un fondo dramático ya que se narran indirectamente las consecuencias de la crisis y la mala política, también se ahonda en los problemas personales de los pasajeros y se juega un poco con los sentimientos de los personajes.

Es una película que hay que ver, pese a no ser un gran cinta, porque resulta entretenida, porque intenta remover conciencias con un vocabulario muy explícito y porque la mezcolanza que crea es digna de admirar.





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